jueves, 22 de junio de 2017

Dirty Dancing 1987 vs Dirty Dancing 2017

Hola cuquinos. Sé que no acostumbro a escribir este tipo de entradas, pero la ocasión lo merece...


Menudo título, ¿verdad? Y os voy a hacer un spoiler: la nueva versión no es, ni de lejos, tan buena como la primera.

Empiezo fuerte, pero es que he esperado tooooooda la noche para escribir esta reseña/crítica/desahogo. Éramos muchos los que veíamos anoche en MTV la llamada Dirty Dancing La Serie (compuesta de 3 capítulos que televisaron seguidos desde las 22:00 pm). La puse emocionadísima porque bueno, ya sabéis ¡¡¡ES DIRTY DANCING!!! Una de las películas que marcaron mi infancia, que ponían al menos una vez al año y me dejaban frente a la televisión cada vez que escuchaba el mítico Be my baby de The Ronettes.



Pues bien, la cosa promete (?), o al menos te hace pegarte un poquito más a la tele. Vemos a una Baby ya no tan niña (o eso le hacen parecer por el peinado y el maquillaje...), que va a asistir al musical de Dirty Dancing. La vemos entre el público y de repente todo es como en la anterior versión. O casi.

Aquí empieza todo.

Abigail Breslin (Pequeña Miss Sunshine) parecía una buena opción como protagonista. Es una niña con una imagen muy tierna, que no se parece en nada físicamente a Jennifer Grey, cosa que me gustó. Además, tiene una variedad de gestos en la cara más amplio que ella, así que con eso ya estaba contenta. El problema viene cuando se pone a bailar. Al principio parece una tabla, patosa y descoordinada, tal como debe ser, ¿no? Pero es que después tampoco tiene mucha gracia para moverse...

Lo que me lleva al nuevo Johnny, o lo que es lo mismo Colt Prattes. Que seamos sinceros, el chico baila de lujo (aunque en la película pueda demostrarlo vagamente), pero su interpretación es tan plana que él y Abigail tienen cero química durante todo lo que dura la mini serie.

Forzados casi desde que comparten el primer plano, y sin conexión mientras bailan, o se miran, o se hablan. Una pena, porque si ellos no cuajan el film se va al garete.

¿El resto del elenco? Menudo fallo. Garrafal. Si los protagonistas son el agua y el aceite qué decir de los nuevo padres de Baby... Se han sacado de la manga unos problemas conyugales que no tienen fuste alguno, sin mencionar que el señor Houseman de 1987 (interpretado por Jerry Orbach) era mucho más comedido, callado y correcto. El nuevo, interpretado por Bruce Greenwood, dice demasiado lo que piensa. Y no me malinterpretéis, pero me gustaba esa imagen de padre serio, inaccesible para el resto pero cercano con Baby y que hablaba con la mirada.

Ni siquiera la presencia de Debra Messing, que me encanta, ayuda en el cóctel. Su papel de ama de casa harta de ser ignorada por su marido no me cuadra. Y quizá debería, porque esta versión de Marjorie Houseman es más directa, tiene claro lo que quiere y no está dispuesta a conformarse.

Incluso Lisa, la hermana de Baby, interpretada esta vez por Sarah Hyland (Modern Family), destaca por no ser tan limitada intelectualmente como lo era en 1987.  Es más, en esta ocasión Lisa se fijará en el joven pianista afroamericano e incluso harán un dueto al final.

Los mensajes feministas, así como la igualdad frente al racismo es uno de los mensajes que destacan con fuerza, ya que en la versión de 1987 no era tan palpable y el público podía pasar por alto ciertos detalles.

Esto tampoco logra corregir el destrozo.

La adaptación es demasiado ortopédica, me mata que los protagonistas no tengan nada de química, sin contar que ella parece un pollito que acaba de salir del cascarón y él intenta hacer su papel de chico malo pero no... NO. No le sale, vaya.



Mi pregunta, una y otra vez, es: ¿quién hizo el casting? ¿Quién escribió este guión? ¿Por qué? En serio... ¿POR QUÉ? Porque si la nueva "profundización" de los personajes es mala, no quiero hablaros del final. Vosotros diréis: "El final de Dirty Dancing es perfecto, ¿qué le pasa al final?", y yo os contesto: "¡JA!".


Sí, el final de 1987 te hace sonreír y querer ponerte a bailar, irte a un complejo como el Kellerman y enamorarte de tu propio Johnny Castle. Joder, sí, es PERFECTO. Pero el final de 2017 te hará perder los nervios y apagar la televisión de una patada. Cuanto menos.

Solo os diré eso, porque el epílogo que se han sacado de la manga es un verdadero DESPROPÓSITO para cualquier fan de la película.

¡Ah! ¿Y os he dicho que en esta versión los actores cantan? Pues sip. Y no solo eso, sino que han añadido canciones que, en mi opinión, solo remarcan lo limitado que está el film.

Lo siento, pero no.

NO.

Porque encima cantan mirándose a la cara y en vez de ver pasión, amor y furor ves "Oh mierda, ¿dónde me he metido?", sobre todo en Abigail, que parece más asustada que un conejo entre lobos.


Dios santo, no paro de recordar ese epílogo.

¿¿¿POR QUÉ???


En definitiva, Dirty Dancing La Serie es... lo peor que he podido ver en mucho tiempo. La intención podría ser buena pero el resultado es un desastre. Flaco favor nos han hecho a los fans.

Creo que está bastante claro con qué versión me quedo ¿no?

Siento la extensión de la entrada, pero me he quedado en la gloria.

¡Hasta la próxima, cuquinos!

martes, 13 de junio de 2017

Reseña: "Antes de que digas te quiero", de Victoria Vílchez



Lucía no había vuelto a pensar en Asher, el vecino que le robó su primer beso cuando vivía en Londres con su familia, pero cuando viaja hasta allí para visitar a sus padres y se lo encuentra frente a su antigua casa, los recuerdos no tardan en regresar.
Sin embargo, Lucía va a darse cuenta muy pronto de que Asher oculta mucho más de lo que muestra, y que puede que no quede nada del chico tímido y de mirada triste que conoció tiempo atrás.
Entre canciones y cuentos de hadas, ambos se verán arrastrados por una complicidad que creían olvidada y por más pasión de la jamás hayan llegado a sentir por nadie.
Pero, en ocasiones, volver al pasado trae consigo recuerdos demasiado dolorosos. ¿Quién se arriesgaría a enamorarse si todo lo que te ha traído el amor hasta ahora ha sido sufrimiento?


AVISO: ESTA RESEÑA PUEDE CONTENER SPOILERS DE LIBROS ANTERIORES.

Hola cuquinos míos, ¿cómo estáis? 

Como ya sabéis por las RRSS, en mi cumpleaños recibí de parte de la editorial Kiwi (¡muchísimas gracias por el ejemplar!) este libro junto con el relato corto dedicado a Ari y Lucas llamado Dime que te casarás conmigo, el cual tengo pendiente, pues quisiera en un futuro leer la historia de estos dos personajes antes de llegar al relato (aunque con el libro de Lu y Asher me haya spoileado máximo).

La historia nos sitúa justo después del libro de Becca y Jota (Antes de que decidas dejarme), amiga y primo de Lu, nuestra protagonista. Yo no conocía a ninguno de estos personajes, de hecho, es la primera vez que leo algo de Victoria Vílchez. Había leído muchas reseñas de la serie (#AntesDe) pero nunca me animaba a leerla. 

El caso es que Lucía vuelve a Londres desde España para visitar a sus padres y allí se pone a pensar en Asher, el que fue su vecino cuando ella era adolescente y con quien vivío quince días de amor. Todavía se siente culpable por haberlo dejado de un día para otro, pero no tenía mucha elección, por aquel entonces debía mudarse a España con sus padres.

Cosas de la vida, él aparece en el barrio londinense que los vio crecer y entre los dos vuelve a surgir esa chispa que compartieron en antaño. Pero Asher está diferente, ya no parece el chico tímido que fue. Pese a que ella intenta mantener las distancias le será imposible no querer estar cerca de él.

Esto resume bastante todo el libro. Siento decir que no hay mucho más, salvo la incertidumbre de qué horror pudo haber pasado Asher como para haber construído un muro a su alrededor. Y lo cierto es que, llegados a cierto momento, su pasado se intuye muy bien y la incertidumbre deja paso a lo predecible.

   -Lo importante es el presente.
  -No si no somos capaces de asumir el pasado -repliqué, convencida, y me di cuenta de que ese consejo tendría que valer para los dos.

Los clichés que pululan en este libro no han logrado entretenerme como suele ocurrirme. Normalmente no me disgustan los topicazos, ya lo sabéis, pero creo que la historia de Lu y Asher ha sido muy forzada en ciertas partes, sobre todo al principio, pues aunque compartieran quince días en la adolescencia como tortolitos, que Lu se vaya con él sin avisar a nadie e, incluso, se quede a dormir con él me parece un poco irresponsable. ¿Te vas con un tío que ni conoces realmente y te quedas en su loft, así sin más? Que vale que no pasa nada entre ellos y que él no es un loco de la colina, pero vamos, no me ha convencido ese comienzo. Lo considero muy atropellado...


Que el argumento se ciñe básicamente en Lucía acudiendo al Ritmic a los conciertos del grupo de Asher, en las divagaciones más que repetidas sobre lo triste que parece él siempre y lo charlatana que es ella, o lo horrible que fue dejarlo de un día para otro es algo que también me ha aburrido mucho.

El pasado de Asher se destapa al final, por lo que no hay muchos giros interesantes, salvo en la boda de Ari y Lucas, pero tampoco es un giro muy inesperado. 

Lucía no ha logrado que empatizase con ella. Sin embargo, me gusta que intente luchar por aquello que quiere y que no se rinda

Asher es tan retraído y taciturno a veces que no nos deleita con muchos momentos de "luz" en los que podamos conocerlo. Que su niñez fue muy espinosa está claro, pero pienso que su pasado está ahí un poco de postizo y no ha calado en mí como debería (tampoco me ha dejado totalmente indiferente, todo sea dicho)...

   -No hay nada malo en ser inocente. Conserva esa inocencia, Lucía. Aférrate a ella.

Casi todos los capítulos están narrados por ella y solo unos pocos, y muy cortitos, son narrados por él. 

De entre los secundarios, tan solo Jota destaca entre el resto. De hecho, es el que tiene la personalidad más marcada y que realmente ha llamado mi atención.

Pese a todo lo malo, creo que la historia es muy bonita. El romance y la superación que comparten ambos protagonistas es entrañable, y aunque no llega al nivel que esperaba le voy a dar un aprobado justito porque tampoco me parece justo darle una o dos estrellas sobre cinco, sinceramente. He leído libros que me han digustado muchísimo y les he puesto muy poca puntuación y me niego a equiparar este con ellos, pues no se lo merece.

Lo justo es justo.

No sé si es solo este libro o los anteriores son así, pero no descarto leerlos para hacerme una idea más clara, pues la pluma de Vílchez me ha gustado mucho. No se enrolla, es sencilla y tiene un cariz muy tierno, sobre todo en las escenas de sexo.

Me siento fatal haciendo una reseña tan negativa, porque si lo pienso fríamente el libro es muy dulce y para las vacaciones de verano no está tan mal leerlo.

En conclusión, Antes de que digas te quiero es un libro entretenido por el tema romántico, pero sin muchas pretensiones. Ideal para las fechas en las que nos estamos metiendo (bendito verano).

¿Y vosotros, cuquinos, lo habéis leído? ¿Conocéis la serie #AntesDe? ¡Contadme!

Ailina Shebelle

lunes, 5 de junio de 2017

Reseña: "Todo, todo", de Nicola Yoon



Madeline Whittier es alérgica al mundo exterior. Tan alérgica, de hecho, que no ha salido de su casa en 18 años. Aún así, su vida transcurre feliz y tranquila hasta que el chico de ojos azules como el Atlántico se muda a la casa de al lado. El flechazo surge por mensajería instantánea y va creciendo y complicándose a través de un sinfín de conversaciones, anhelos, viñetas, senaciones, ilustraciones, sueños... ¿Qué tendrá Olly que lo hace tan impredecible? ¿Y tan... especial? ¿Qué tendrá Olly para hacer que la realidad de Madeline se tambalee?
¡Hola cuquinos!

¿Cómo os trata la vida? Yo estoy en un momento de vaivén, pero me niego a que eso influya en mi hábito de lectura, pese a que a veces me cueste concentrarme.

Llevaba mucho tiempo con este libro entre mis lecturas pendientes. La edición es preciosísima. No sé si la habéis ojeado, pero es que tiene hasta ilustraciones que hacen que el libro sea aún más original y especial (ilustraciones, por cierto, realizadas por el marido de la autora, David Yoon).

Madeline es alérgica al mundo exterior. Es una niña burbuja, vamos, no puede salir de casa. Lleva 18 años viviendo entre las paredes de su especial hogar y pese a todo, ella es feliz. Tiene su habitación blanca, su ropa blanca, su mobiliario blanco, y sus libros. También tiene a Carla, su enfermera y única amiga, y a su madre, Pauline, que la quiere con locura, (posiblemente demasiado).

Un día llega hasta la casa de al lado un camión de mudanzas, y de su interior sale una pareja con dos adolescentes, Kara y Olly.

Olly resultará inevitablemente llamativo por su habilidad para hacer acrobacias (o mejor dicho, parkour, para los entendidos en la materia). 

Una vez más, me asombro de lo calmado que parece cuando se mueve; para él, esto es como meditar. Su cuerpo le permite escapar del mundo. El mío me atrapa.

¡Menuda ironía! El cuerpo de Olly le hace ser libre, el de Maddy es todo lo contrario. Que entre esa disparidad surja el amor me vuelve loca.

Madeline tiene una rutina bastante monótona, pero es que cuando no conoces otra cosa que la vida en casa es complicado ansiar algo más. Me ha sorprendido lo buena que es pese a los deseos que nacen en ella una vez entra en juego Olly, y aunque se siente fatal desobedeciendo por primera vez a su madre, he de decir que entiendo perfectamente que lo haga.

Me chifla esta parte.
 
Olly me ha encantado. Creo que si Maddy es especial, él no se queda atrás. Sus ideas, su forma de pensar y de ver el mundo, o la forma en que protege a los que quiere son sin duda puntos a su favor.

De los secundarios, Carla es la que tiene un gran peso en la historia. Su amor por Madeline es mucho más sano que el que su propia madre siente por ella. 

Había entendido la manera de proceder de Pauline hasta cierto punto del libro en el que se vuelve excesivamente protectora. Que a ver, sí, es lógico, porque su hija está enferma, pero cuando empieza a prohibirle tantas cosas después de "eso" (que no os voy a spoilear) ya empezó mi sospecha sobre lo que iba a pasar. Y bueno, no me equivoqué. Pese a todo es un personaje que, aunque me ha enfadado, me ha inspirado mucha pena.

La narración corre a cargo de Madeline. Su percepción del mundo es tan limitado que cuando ve más allá de su habitación es una explosión de sentimientos increíble. La autora logra conquistarte a través de su protagonista.

Esta noche sueño que la casa respira conmigo. Espiro y las paredes se curvan hacia dentro como un globo pinchado, sofocándome. Inspiro y las paredes se expanden. Si respiro una vez más, mi vida reventará por fin. Por fin.

Lo único que cambiaría es el final. Me ha gustado mucho, pero no sé, ha sido un poco de repente. Muy bonito, sí, pero he echado en falta un epílogo. Esto es apreciación mía, tampoco es algo indispensable para la historia.

El libro es diferente en muchos sentidos. Los capítulos tienen títulos originales, algunos constan solo de una frase, correos entre ambos protagonistas y sus conversaciones por mensaje de teléfono, una definición hecha por Maddy, o una ilustración. De todas formas, los que tienen narración normal no resultan pesados, pues son muy cortitos. De hecho, el libro parece más gordito por el tipo de papel que tiene más que por el número de páginas, en realidad se lee en un santiamén (yo me lo he leído en un día).

 Esta es una de las tantas ilustraciones del libro.

La pluma de Nicola Yoon es genial. Sencilla, sin grandes pretensiones y cercana. Buscaré sus novelas porque estoy convencida de que no me defraudará en ninguna.

Como dato interesante, os diré que en junio (según tengo entendido) llegará a los cines la película basada en el libro (y de la cual he sacado las imágenes para el collage), y aunque Olly no responde al físico que en el libro se describe de él, iré a verla porque tiene una pintaza increíble.

Os dejo el trailer:

 

   -Sé que no es la primera vez que me enamoro, pero me siento como si lo fuera -susurra-. Estar enamorado de ti es mejor que la primera vez. Es como la primera vez y la última vez y todas las veces amontonadas en una sola.

En conclusión, si os gustan las historias originales, con personajes especiales, y los romances tiernos, este es vuestro libro.

¿Lo habéis leído? ¡Contadme!

Ailina Shebelle

lunes, 29 de mayo de 2017

Reseña: "La promesa de Grayson", de Mia Sheridan



Kira Dallaire está desesperada, con poco dinero en el bolsillo y todavía menos opciones de conseguirlo. Grayson Hawthorn atraviesa una situación límite: al salir de prisión, se encuentra con que los viñedos de los que es propietario y que prometió a su padre sacar adelante están al borde de la ruina.
Cuando Kira aparece en el despacho de Grayson con una descabellada propuesta que podría resolver los problemas de ambos, a él no le queda más remedio que aceptar.
Sin embargo, lo que en principio parecía un matrimonio de conveniencia abocado al fracaso se convierte muy pronto en un choque de voluntades que dará pie a una incontenible pasión capaz de demostrar que algunas promesas deben romperse y que por otras vale la pena arriesgarlo todo…, hasta el corazón.


Si os digo Mia Sheridan sabréis que ese nombre es símbolo de muchas cosas. Ante todo, de ESCRITORA, así, en mayúsculas, porque sus libros son absolutamente increíbles.

Si os nombro títulos como La voz de Archer (cuya reseña encontraréis aquí), o La decisión de Stinger (aquí la reseña), puede ser que os suenen, o que incluso os los hayan recomendado. Puede que estéis pensando en darles una oportunidad. Por mi parte, solo puedo deciros que lo hagáis, y no solo eso, sino que incluyáis en esa lista al libro protagonista de esta reseña: La promesa de Grayson.

Han sido muchos, MUCHÍSIMOS meses esperando a que saliera a la venta esta joya. Suelo leer en versión digital, pero si algo tengo claro es que las novelas de esta artista tengo que tenerlas en físico en mi estantería.

   -No resultó fácil. Fue necesario mucho trabajo, mucha fe y tener el corazón lleno de esperanza. También tuve que superar el dolor. El problema es que no se puede hacer desaparecer una emoción sin apagar las demás, tienes que sentir dolor para luego reconocer la alegría. Solo funciona así.

Kira está sin blanca, y todo porque huye de su padre, un importante político de San Francisco, y de su exprometido, Cooper, un juez con pocos escrúpulos que se han dedicado a manchar su reputación.

Grayson no está mucho mejor. Después de pasar cinco años en prisión su vida está patas arriba. No tiene dinero para poner en marcha los viñedos que su padre le dejó como herencia. De hecho, ni siquiera el banco quiere darle un préstamo.

Casualidades de la vida, Kira está en el banco al mismo tiempo que Grayson, y tras ser consciente de quién es él y en qué situación se encuentra, decide ir hasta su casa y ofrecerle un trato un tanto especial.

Un matrimonio de conveniencia no parece una idea tan descabellada, sobre todo si significa cobrar una sustanciosa herencia que les vendría a los dos de perlas... ¿o sí?

Cuando no tienes nada que perder, arriesgas, pero cuando el corazón se mete de por medio ¿crees que es fácil seguir adelante sin que el miedo te pise los talones? El amor es eso, arriesgar. Y de eso va precisamente esta novela.


Kira y Grayson tienen pocas cosas en común. Ella está llena de luz, es cariñosa, y siempre está tramando planes (a veces un tanto absurdos, pero se la quiere porque es increíble). Él es más retraído, con los años se ha vuelto huraño y desconfiado, aunque eso no quiere decir que no tenga su corazoncito, que lo tiene, y muy grande. Encontrarse y tener que convivir como un matrimonio feliz no les será fácil, pero la atracción que sienten el uno por el otro hace que las cosas se descontrolen.

Cuando apareció por la esquina en el otro extremo al que yo estaba, contuve el aliento. Bajo el resplandor de la luna, vi que tenía los ojos clavados en mí. Me levanté lentamente y, cuando empezó a dirigirse hacia mí, levanté la mano para que se detuviera y poder ser yo la que se acercara a él. Porque, comprendí de repente, a veces es necesario reunirse a medio camino, pero en otras ocasiones lo que quieres es satisfacer a la otra persona yendo hacia ella. Y eso..., eso es amor.

No se equivocaban cuando hablaban de La promesa de Grayson como si de un cuento se tratara. Pero no el típico cuento, en este caso, la bruja y el dragón son los grandes protagonistas ¡y menudo par!

Mia Sheridan ha vuelto a maravillarme. Si bien es cierto que con La decisión de Stinger bajó un poco el listón, con esta novela ha vuelto a posicionarse en lo más alto

Es difícil confiar si has vivido una vida de dolor y decepción, pero si algo te enseña el libro es que el amor te permite evolucionar. A Grayson le va a costar más que a Kira aprender esta lección pese a que su ama de llaves, Charlotte (qué mujer más bonica, oye) y su mayordomo (y marido de Charlotte), Walter, intentarán hacerle ver lo importante que es dar una oportunidad cuando se ama.

Si bien creo que le falta algo de acción (todavía recuerdo esa intriga en el final de La voz de Archer, cuando todas nos mordíamos las uñas pensando en cómo terminaría), creo que Grayson y su promesa no decepcionan en absoluto.

Dósis justa de amor sin llegar a ser empalagoso (tal y como me gusta), alguna que otra escena subidita de tono, siempre con el esquisito gusto que le caracteriza a Sheridan, y unos escenarios, sin duda, impresionantes. Después de leer esta novela te dan ganas de comprar un huerto y cosechar uva.

Grayson ha sido un protagonista de diez, pero Kira se lleva el premio gordo. Me encanta su manera de ser, seguramente por esa parte aniñada con la que me he sentido tan identificada, pero sobre todo por esa fuerza para no rendirse nunca.

Los capítulos se leen en un periquete, vas pasando las páginas casi sin darte cuenta. Además, y como es típico en esta clase de literatura, unos capítulos están narrados por Kira y otros por Grayson.

El hecho de que sea de tapa blanda sin duda es siempre un acierto. Es verdad que los libros de tapa dura atraen visualmente más, pero creo que es más cómodo este formato.

Sin más y en conclusión, si os gustan las historias románticas, los paisajes de viñedos, y los finales redondos, La promesa de Grayson es vuestro libro.

¿Lo habéis leído ya? ¡Contadme!

Se os quiere, cuquinos.

Ailina Shebelle

sábado, 20 de mayo de 2017

Reseña: "Contigo hasta el final: #KissMe4", de Elle Kennedy



Él cree en el amor a primera vista. A ella le va a costar un poco más...
Sabrina tiene un plan infalible para escapar de su pasado: graduarse, romper moldes en la facultad de Derecho y conseguir un trabajo bien pagado en una prestigiosa firma de abogados. Una noche de pasión (sorprendentemente tierna) es todo lo que puede darle a John Tucker, el rompecorazones que cree en el amor a primera vista.Pero, a veces, una noche es suficiente para cambiar tu vida. Cuando Tucker descubre que Sabrina se ha quedado embarazada, sabe que es el momento de demostrar lo que vale. Si quiere una familia con la chica de sus sueños, tendrá que convencerla de que estará a su lado... hasta el final.




¡Hola cuquinos!

He llevado unos cuantos días intentando leer este libro, pero siempre surgían cosas y lo he cogido en pequeños momentos. Por suerte, ayer pude dedicarle tiempo ¡y madre mía! Lo deboré casi entero. 

Tucker era el gran desconocido de la serie #Kissme. Bien por ser el último, o porque sus apariciones han sido muy lights en los anteriores libros, pero sin duda no esperaba que fuera así. Me ha sorprendido gratísimamente (si es que esa palabra existe realmente). El chaval es responsable como él solo, encima sabe cocinar, ENCIMA es guapísimo, encima es un caballero de los que ya no quedan... ¿sigo? Puff. Su madre lo enseñó muy, pero que muy bien. Es más, voy a explotar de lo perfecto que es.

Sabrina tiene un plan para salir de su vida, y es estudiar hasta la saciedad, entrar en Harvard y ser abogada. Le da igual todo lo demás, los chicos no son su prioridad, pero cuando conoce a John Tucker sus planes cambian. Mucho.

Parece mentira que este par de chicos responsables acaben perdiendo el control, pero lo hacen. Y ella se queda embarazada. El hecho de que esto no esté en los planes de cada uno no les hace decaer (al menos, no del todo). Tucker es un romántico de los pies a la cabeza, se ha prendado de Sabrina y no va a dejarla sola por mucho que ella se empeñe en no complicarle la vida...

Eres la única para mí.
Mi sol sale y se pone en tu sonrisa.
Mi corazón late porque el tuyo late.

¿Qué puedo decir? Elle Kennedy vuelve a dejarme encantada, como no podía ser de otra forma. Los que hayáis leído esta serie sabréis lo directa que es (sobre todo en las escenas de sexo, que sí, las tiene, y muy explícitas), su lenguaje es muy picante, pero sin dejar de lado los sentimientos más puros. La historia no decae, más bien se vuelve cada vez más interesante, y eso que la trama no es nada complicada.



Los capítulos me los he bebido en un chasqueo de dedos. La dinámica de un capítulo narrado por ella, otro por él sigue ahí. Me estoy acostumbrando a este tipo de narración, y la verdad es que me gusta, porque no vas a ciegas.

Ya os he dicho LO MUCHÍSIMO que me ha enamorado Tucker, ¿se puede ser más precioso? (por dentro y por fuera, conste). Ojalá todos fueran como él, con el deber por delante, la responsabilidad y la honestidad. Demuestra su madurez en todo momento pese a su juventud, y bueno, ¿a quién no le gusta eso?

Sabrina ha sido otra sorpresa. Estábamos acostumbrados a verla como la mala, de hecho, cuando supe que sería ella la prota junto con Tucker pensé "¿en serio? ¿Por qué?", pero me arrepiento de haberlo pensado. Su situación es bastante precaria. Vive con su abuela (más preocupada en las revistas de cotilleo que en el bienestar de su nieta) y con su padrastro, Ray, un desecho social que se dedica a beber como un cosaco y ver la televisión. Para pagar sus estudios tiene dos empleos, los cuales le chupan la energía hasta dejarla seca.

Por suerte, tiene a sus amigas, Carin y Hope, que la apoyan y la ayudan a cada paso que da.

Soy vulgar. Vivo con personas vulgares. Pertenezco a un sitio vulgar.
La pregunta es: ¿seré capaz de sacudirme el hedor de mi pasado para sentir que pertenezco a Harvard?

Haciendo un paréntesis con respecto a esto, Aqueron, personaje de los libros de Sherrilyn Kenyon (Cazadores oscuros, saga que TENÉIS QUE LEER) me enseñó que en todas las situaciones siempre hay varias versiones de la realidad, por lo que si Sabrina no nos gustaba era por lo antipática que parecía ser y por las cosas que Dean decía de ella. Todos le creímos, pero no nos paramos a pensar en por qué esta chica era así. Pues bien, en Contigo hasta el final entenderéis la razón por la que Sabrina es como es, y os aseguro que la entenderéis.

En fin, que a la pobre se la ha prejuzgado a saco y mira tú por donde, ha resultado ser un encanto de muchacha.

Esta novela es muy diferente a lo que Kennedy nos tiene acostumbrados. El pícame Pedro, pícame Juan de las parejas anteriores brilla por su ausencia, y no lo digo como algo negativo. La llegada del bebé, con lo que eso implica, hace que Tucker y Sabrina lleguen a un nivel en su relación muy superior al resto.

Creo que esta historia ha sido el broche de oro para el final de la serie. Han sido cuatro historias geniales, con cuatro parejas preciosas que seguro releeré en un futuro con mucho cariño.


Además, se me han puesto los pelos de punta al saber que habrá un spin off, ¡estoy deseando saber quiénes serán los protagonistas! Aunque me hago una idea... pero esperaré para ver si llevo razón o no.

En conclusión, si os gustan "los chicos que saben lo que hacen y las chicas que saben lo que quieren"... leed, no solo este libro, sino la serie entera.

¡Un besazo, cuquinos!

Ailina Shebelle

miércoles, 10 de mayo de 2017

Reseña: "La rueda del destino: un paso hacia el amor", de Scarlett van Veen




¿Y si de la fama y del glamour pasases a quedar postrada en una silla de ruedas y tu vida se volviese un infierno?

¿Te verías capaz de abrirte de nuevo al amor? ¿Le echarías huevos a la vida o te esconderías entre lamentos?

Tras un grave accidente, la vida de la joven Kyla Dunes da un giro de ciento ochenta grados de la noche a la mañana. A partir del fatídico día, el mundo que conoce y todo aquello por lo que tanto ha luchado se convierten en un mero espejismo, en una terrible pesadilla. Su día a día se torna más abrasador y agobiante  a cada segundo que pasa en Nueva York. 

Dispuesta a empezar de cero y a volver a respirar paz desaparece del mapa sin dejar rastro y busca un nuevo hogar. Sin embargo, su nuevo destino volverá a dejarla sin aliento.



Antes de nada, quiero agradecerle a la autora que contara conmigo para leer y reseñar su libro. El mundo de la autopublicación es como un mar embravecido en el que, si no remas correctamente, te hundes. Por eso, creo que es primordial que los blogs literarios les hagamos un hueco a esos autores que autopublian porque se curran el camino con sudor y mucho esfuerzo.

Cuando Scarlett van Veen me escribió para que reseñara una de sus obras no me ofreció esta novela, sino su último libro Rebel High. En el momento en que entré en su web y curioseé sus novelas, hubo una que llamó mi atención por encima del resto.

Está claro que las protagonistas discapacitadas no abundan en la literatura, por ello es que quise tirarme de lleno a la piscina, aparcar el libro que estaba leyendo y descubrir La rueda del destino.

La sinopsis describe muy bien el panorama que se nos presenta: Kyla, que quiere cambiar de aires después de una mala temporada, se instala en Oahu. Doreen es la encargada de encontrarle una vivienda en la que la escritora se sienta cómoda, pues al ir en silla de ruedas precisa ciertos detalles y comodidades.

Una vez instalada, esa misma noche, conocerá de una forma desafortunada a su vecino, Hunter Malone (un SEAL muy mujeriego que la traerá de cabeza) y a la novia de éste. Al ser de noche no logran verse, por lo que ni el militar ni la tipa que lo acompaña serán conscientes de la situación de Kyla.

El caso es que tras el rifirrafe, Hunter volverá a la mañana siguiente con su perro, Sam, para disculparse con ella y claro, cuando ve que es discapacitada... se siente fatal al haberla tratado tan mal.

 Ay... ¡qué cagada Hunter!

La química que tienen subirá como la espuma, y la atracción no tardará en llegar...

La historia es muy bonita y MUY romántica

Kyla es una mujer que ha tenido que acostumbrarse a una situación bastante complicada. Ha pasado de ser famosa y tener una vida de éxito en la televisión, a estar postrada en una silla de ruedas. Pese a ello, es muy fuerte, tiene un gran carácter y mucha determinación, lo cual me ha gustado, pues no es el típico personaje que llora por las esquinas compadeciéndose.

Hunter entra en acción de una forma un tanto explosiva. Da la impresión de que va a ser un estúpido de cuidado, pero luego resulta ser... azucarado. Muy azucarado (tal y como la protagonista lo describe). Es súper atento con ella y protector, no le importa el estado físico de su vecina, e irá enamorándose de ella conforme la conoce.

   -Lo que quiero decir es que... me gusta estar a tu lado, lo necesito. Cuando estoy contigo soy tan dichoso que no me importa lo más mínimo si tengo que cargarte en brazos mil veces para que tú también lo seas. Te amo... Solo te pido que me dejes ser parte de tu vida al completo. Quiero cuidar de ti.

La relación no tarda en llegar, de hecho a veces me daba la impresión de que las escenas iban muy rápidas (aunque no es un insta-love, ojo). He echado en falta más descripciones en cuanto a situaciones, sentimientos o, simplemente, más redacción (aunque tengo entendido que la autora ha mejorado un tanto la versión que he leído, incluyendo más de todo esto que menciono). La novela está cargada de diálogos que, no obstante, te ayudan a ir conociendo a los personajes.

De los secundarios destaco a James, John, Dwayne, Doreen (que su aparición es cortita pero intensa), y Caroline (la melliza de Hunter).


He conectado mucho con Kyla. Tiene ciertos miedos e inquietudes debido a su situación actual, y Hunter la ayudará a descubrir que es capaz de mucho más de lo que cree.

   -Supongo que la gente piensa que por el hecho de no caminar soy una persona incompleta, que soy estúpida e incapaz de hacer lo mismo que antes.
   -No creo que sea eso, tú no podrías parecer estúpida ni aunque lo intentaras. Yo diría que, más bien, es miedo a lo desconocido, a lo diferente. En ocasiones la gente no sabe cómo actuar para no herirte y, a veces, no se dan cuenta de que de manera insconciente lo están haciendo.
   -El motivo da igual, pero el hecho es que por desgracia cosas así suceden y me hacen sentir mal.
   -Por suerte no todo el mundo piensa de esa forma.
   -No, pero basta que haya un solo tiburón en todo el océano para que te de miedo a entrar en el agua.

La pluma de Scarlett es muy tierna. Como ya he dicho, hay una cantidad muy grande de diálogos, las situaciones pasaban muy rápido la mayoría del tiempo. Lo bueno es que esto hace que no se vuelva monótona la lectura. Me ha enganchado totalmente desde el minuto uno.

Solo le encuentro un "pero", y es el final. No me malinterpretéis, el final es genial, pero hay un detalle que no me ha convencido (aunque esto es más bien personal, no es culpa de la autora y ella lo sabe). Además, de cara a la última parte del libro Kyla hace algo que me ha enfadado a un nivel increíble, lo que ha hecho que quisiera estrangularla durante ese período (lo siento, Scarlett jaja). 

En conclusión, si os gusta el romance y la intriga La rueda del destino es vuestro libro. La novela no se hace pesada, es muy fácil de leer y es tremendamente entretenida.

¡Dadle una oportunidad!

Mil besos, cuquinos.

                  Posdata: si queréis conocer a la autora y a sus novelas, pinchad aquí.

Ailina Shebelle ♥

martes, 2 de mayo de 2017

Reseña: "Aquí empieza todo", de Jennifer Niven



Todo el mundo cree conocer a Libby, aunque nadie se ha parado a pensar cómo es ella realmente, más allá de su aspecto y de su peso. También todos creen conocer a Jack, ese muchacho encantador que oculta un profundo secreto. Cuando una cruel jugarreta los enfrenta, los dos van a descubrir que la soledad compartida es menos solitaria. Son dos adolescentes rotos: de corazón a corazón.



Prosopagnosia 1. f. Incapacidad para reconocer los rostros de las personas conocidas, por lo general causada por un daño cerebral. 2. f. Cuando todo el mundo es un desconocido.

Curioso, ¿verdad? Pues eso es lo que sufre Jack Masselin, un chaval aparentemente sin problemas, que todo el mundo conoce en el instituto. Lo malo es que él no conoce a nadie, ni siquiera a sus familiares, ni tan siquiera a su novia Caroline, (que, por cierto, está muy enfadada porque ha besado a su prima). Lo que no sabe es que él la confundió, porque bueno, como veis el problema no es precisamente pequeño. Y más cuando Jack lo lleva en absoluto secreto.

Libby Strout fue la Chica más Gorda de América. A los trece años tuvieron que sacarla de su casa en grúa, pues su peso era tan elevado que no había otra forma de llevarla al hospital. Pero no engordó porque sí, por gula, como quien dice. Libby perdió a su madre, y ha sufrido tanto desde entonces que la comida se convirtió en su refugio.

Libby lleva años en casa, pero ha bajado de peso. Al menos ya puede caminar, correr, o ir al instituto. O bailar. Porque adora bailar. Y ahora que va a volver a las clases, aunque siente miedo por ese desconocido mundo que giró y giró pese a que ella sigue estancada, desea entrar en las Damas, el grupo de animadoras del instituto, para explotar un potencial que sabe que lleva dentro.

En el instituto se topará con la crueldad adolescente. Su peso es el principal factor por el que chicos como Seth o Dave (amigos de Jack) decidan jugar a un estúpido juego llamado el Rodeo de las Gordas. Y en serio, prefiero dejar los detalles porque los chavales a veces pueden ser gilipollas y muy, muy crueles. El caso es que Jack, aunque es más listo que Seth y Dave, decide que tiene que mantener su estatus de tío guay con sus amigos (aunque, repito, no recuerda sus caras) y salta encima de Libby. Ella le da un puñetazo. Acaban castigados, y parece que entre ellos empieza todo a partir de ahí, pero en realidad empezó mucho antes.

Estoy contando todo en plan hiper mega light, pero es que este libro me ha dejado tocada. Para bien

No somos conscientes de lo bordes que pueden ser algunas personas, o de lo sensibles que son otras. El aspecto parece ser lo más importante para todos, y no nos damos cuenta de que el más guapo está tan expuesto al sufrimiento como el más feo, que la perfección no existe, y que lo que debería primar es ser AUTÉNTICO. Y creo que Jack y Libby lo son. Son tan auténticos que brillan. Ella, sobre todo.
 
Libby es tan valiente, y no lo digo en plan compasión, sino de verdad. Tiene carácter, fuerza, brilla con luz propia y no se rinde. Me ha gustado su forma de enfrentarse a las situaciones, incluso cuando cualquier otro se hubiera echado a llorar. Libby y su bikini morado quedarán en mi mente como un icono a la liberación interior, a la valentía total. Es la ama.

Jack está muy perdido, y no solo por el marrón de la prosopagnosia. El chico lo pasa verdaderamente mal. No imagino lo que es fingir normalidad cuando en realidad tienes que estar con todos tus sentidos a tope. Intenta parecer algo que no es. Su interior le grita por salir, por liberarse, pero no se atreve, no quiere fracasar. No quiere que se rían de él como lo hacen de otros. Por eso calla.

  -Es mejor cazar que ser cazado. Aunque te caces a ti mismo.

Cuando Jack conoce a Libby sabe que en ella hay algo especial. Lo sabe, porque cuando eres especial distingues lo increíble entre lo común. Es algo que llevas adherido en tu cuerpo, o en tu mente (vete tú a saber, locuras mías), pero el caso es que él conforme la va conociendo más ganas tiene de estar con ella y menos se acuerda de que ha sido la Chica más Gorda de América o de que la sacaron de su casa en grúa. Él no ve su obesidad actual. La ve a ella. Y creo que eso es precioso.

   -A veces la gente es estupenda, pero también puede ser horrible. Yo muchas veces soy horrible. Pero no completamente horrible. Tú, Libby Strout, eres estupenda.

La pluma de Jennifer Niven (autora de Violet & Finch) es asombrosa. He leído en alguna reseña que puede llegar a ser ñoña o cursi, pero no, para mí ha sido genial. Ha tratado los temas de Libby y Jack con mucha sensibilidad y cariño. Además, el tema de la ceguera facial es tan interesante que hasta me he metido en Google para conocer más sobre este problema. (DATO: no os voy a decir qué famoso sufre este trastorno porque quiero que leáis el libro).

Me encanta que los libros te enseñen cosas nuevas.

Los capítulos no están numerados, sino que empiezan con el nombre del narrador (una vez Libby, otra Jack). Son muy cortitos y muy rápidos de leer

La trama no está llena de grandes momentos de acción, pero tiene un algo que te atrapa. Creo que los personajes (todos, incluso los secundarios) son los que te hacen querer saber más, y eso es genial porque que un libro te atrape solo por sus personajes es increíble. 

Aunque a mí me ha atrapado por un todo absoluto.

Me besa donde estarían mis lágrimas si las dejara caer, y es la cosa más maravillosa que nadie que no sea mi madre me haya hecho jamás.

Este es el tipo de libro que te llega al corazón, no porque tenga una historia de amor adolescente preciosa (que la tiene, aunque no es el eje ni mucho menos), sino porque se habla de las personas, de sus problemas, de su forma de superar esos problemas, y de los prejuicios que tenemos a veces.

En conclusión, solo puedo pediros una cosa: leed el libro. En serio, hacedlo, porque la sinopsis puede resultar poco apetecible (aunque a mí me dejó con ganas de más y por eso lo leí), pero no lo prejuzguéis. 

Leed
el
libro.

¿Alguien lo ha leído? Contadme en los comentarios.

Ailina Shebelle ♥